lunes, 21 de marzo de 2011

Sin explicación

Durante toda mi niñez y adolescencia estuviste bien plantado en mis pensamientos y en mi corazón.

Tu forma de ser me atraía, tu timidez me encantaba a pesar de que esa lentitud nunca me gustó. Tanto así que el tiempo fue pasando y sin querer a tu cariño me fui rehusando.

La noche pasada soñé contigo, no sé si fue bueno o malo, fue lo que una vez planeamos tener y jamás lo tuvimos, ese encuentro esperado nunca antes realizado.

Son más de dos años los que no te veía, estando tan cerca el uno al otro y sin saber noticia alguna.

Luego de muchas horas recordando tantos intentos perdidos, decidí olvidarte, evitarte en mis pensamientos, tratando de eliminar esos sentimientos que creí haber enterrado, sin embargo al verte  nuevamente, todo fue floreciendo.

Dando por entendido que jamás murieron. Todo sigue en aumento.Pero la triste realidad es que tú y yo jamás podremos estar.